viernes, 23 de mayo de 2014

Miles y miles de exiliados no podrán votar en estas elecciones europeas

La razón principal por la que he vuelto a España en estas fechas ha sido poder votar normalmente en mi colegio electoral, donde se que hay interventores y no faltaran las papeletas de todos los partidos. No me fío del voto por el correo ni tampoco del personal de las embajadas y consulados, que probablemente tiene fuertes filiaciones políticas con los partidos que se turnan en el gobierno. De mi voto no se iban a librar.

Cuando mi hermana pequeña estaba de Erasmus en Polonia, durante las elecciones de 2011, me contó que a ella no le llegaron a tiempo los papeles para votar por correo. A los andaluces que conocía sí les llegaron a tiempo. Entonces gobernaba Zapatero y no hace falta decir que en Andalucía la gente vota mayoritariamente al PSOE.

La gente que ha abandonado España en los últimos años esta entre la mejor formada o la más valiente que tenemos, o en muchos casos reúnen ambas cualidades a la vez. A la casta le conviene mucho ponerles trabas para votar, mientras que en España van teniendo cada vez más pesos los interesados en perpetuar el sistema (jubilados, funcionarios, perceptores de algún subsidio).

En los próximos años habrá que movilizarse para que a los exiliados políticos españoles no nos priven (también) del derecho a voto.

PÚBLICO.ES-"España ha impedido que decenas de miles de catalanes voten en estas elecciones europeas" debido a las complicaciones burocráticas relacionadas con el voto por correo. Lo ha afirmado este viernes el candidato de CiU, Ramón Tremosa, quien ha criticado la "indolencia del Gobierno español". 
Las solicitudes de voto por correo para las elecciones europeas, que se consideran un termómetro de la participación, se han incrementado en Catalunya un 45%, mientras que en el resto del Estado han caído con relación a los comicios de 2009. Según los últimos datos provisionales de la Oficina del Censo Electoral recogidos, en el conjunto de España se han aceptado 301.321 solicitudes de voto por correo para las elecciones europeas, lo que supone un descenso de casi un 4,5% respecto a las 315.374 aceptadas en los comicios de 2009.
No obstante, se observa que en Catalunya no ha habido tal descenso, sino todo lo contrario, pese a que el recuento de los datos del actual proceso electoral aún no están cerrados. De hecho, la mitad de los catalanes que han pedido votar desde el extranjero no han recibido las papeletas, según denuncia la Federación Internacional de Entidades Catalanas. Su Su secretario general adjunto, Antoni Montserrat, ha afirmado este viernes en declaraciones a la emisora Rac 1 que sólo un 5% de los emigrantes han completado los ​​trámites para poder votar en las europeas que de éstos menos de la mitad lo podrán conseguir.
"Una vez se hace la solicitud de voto, se debe esperar que la junta electoral de la provincia de origen envíe las papeletas y que Correos de cada país las distribuya a tiempo. A día de hoy más de la mitad de los catalanes residentes en el extranjero con derecho a voto no han recibido ningún tipo de documentaciónPuede que la reciban después del día 25", ha explicado. 
En Barcelona se han aceptado ya 21.732 peticiones de voto para estos comicios, frente a las 15.298 que se registraron hace cinco años, lo que supone un incremento del 42%. El mismo porcentaje de aumento se ha registrado en Tarragona, donde ahora se han tramitado 3.190 solicitudes y en 2009 fueron 2.240 solicitudes.
El mayor crecimiento se aprecia en Girona, donde este año se han recibido 3.126 peticiones y hace cinco años sólo se tramitaron 1.923, lo que supone un 63%. Y no es que en esta provincia cayeran mucho las demandas de voto por correo en 2009, pues fueron muy similares a las cifras de 2004. Por último, en Lleida las solicitudes han pasado de 1.815 aceptadas en 2009 a 2.801 este año, un 54% más.
Este aumento de las solicitudes de voto por correo se produce en unas elecciones planteadas en clave soberanista en Catalunya, con el derecho a decidir como elemento central de campaña, y con ERC y CiU disputándose el primer puesto.

Emigrantes españoles denuncian las dificultades para votar


Los ciudadanos españoles que residen en el extranjero se han enfrentado a todo tipode trabas a la hora de participar en las europeas, informa Alejandro López de Miguel. La Marea Granate lleva días denunciando a través de su web las dificultades burocráticas, los "ridículos" plazos, los retrasos y la ausencia de claridad en las instrucciones que reciben, que están mermando considerablemente la participación en las elecciones de los europeos.
En muchos casos sus obligaciones laborales les impiden desplazarse hasta el consulado más cercano, en otros la administración no les ha hecho llegar la documentación a tiempo, pero denuncian que nadie puede darles alternativas o explicaciones, ni siquiera recoger sus quejas si no pueden votar
La plataforma, integrada por españoles que se vieron obligados a emigrar a distintos países por las políticas económicas y la "injusticia social", responsabiliza de estas "abstenciones involuntarias" al bipartidismo, y llama a todos los españoles a ejercitar el derecho al voto.
Por todo ello han puesto en marcha la campaña #‎VotoRogadoVotoRobado, con la que intentan dar a conocer la situación y promover que los afectados reclamen ante la Junta Electoral Central por impedirles ejercitar un derecho básico.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Alemania pretende expulsar a ciudadanos europeos

Luego se escandalizarán de la subida de votos de partidos de extrema derecha y/o euroescépticos

Rosalía Sanchez-EL MUNDO:
El consejo de ministros del gobierno alemán ya tiene listo el proyecto de ley que aprobará en una de sus próximas sesiones y que contempla la expulsión del país de los inmigrantes europeos parados que lleven seis meses en el país sin haber encontrado empleo.
Amparándose en la necesidad de luchar contra el abuso del Estado de Bienestar, Alemania criminaliza lo que se ha venido denominando en el discurso político el 'turismo social'('Sozialturismus') y establece, entre otras drásticas medidas, laprohibición de volver a entrar en Alemania a quien haya efectuado declaraciones falsas o incompletas ante las autoridades alemanas, falta que en adelante será castigada con severas multas o incluso con penas de hasta tres años de prisión.
El portavoz en materia de Interior de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Stephan Mayer, ha calificado el proyecto de ley que ya ha sido filtrado a los medios de comunicación como "consecuente", en referencia a la gran afluencia de inmigrantes europeos que están entrando en el país.
Alemania, de hecho, se ha convertido en el segundo destino más popular para los inmigrantes después de Estados Unidos, cuando en 2009 ocupaba todavía el noveno puesto, según los datosde la OCDE.
A pesar de que estas medidas son justificadas en el debate público por los abusos que mayoritariamente infringen al sistema social alemán ciudadanos búlgaros y rumanos o procedentes del Este de Europa, afectará también a miles de españoles que escapan de los estragos de la crisis financiera de la zona euro.
Alemania supera ya a Canadá y Australia como lugar de llegada en busca de nuevas oportunidades y la llegada de inmigrantes está aumentando a un ritmo del 38% anual, según el experto de la OCDEThomas Liebig.
Los inmigrantes procedentes de otros países europeos en busca de trabajo son los que más influyen en la cifra y este proyecto de ley apunta a que quienes se hayan desplazado a Alemania con el único objetivo de beneficiarse de las prestaciones o de buscar trabajo quedan excluidos del sistema social y después expulsados del país, a fin de evitar que Alemania tenga que soportar una carga excesiva carga social que corresponde a los países de origen.

martes, 20 de mayo de 2014

WizzAir Ladrones

Regreso a España después de cuatro meses. Me sale por más de 200 Eurípidos la ida y la vuelta. No hay verdaderos vuelos baratos a Sofía, lo que quizá explica que no se ven demasiados turistas del norte en una ciudad comparativamente tan barata. O quizá el Peak Oil esta causando estragos en las Low Cost. No lo sé. Llegué a considerar irme hasta Plovdiv y hacer una pirula monumental Plovdiv-Frankfut-Barcelona-Valladolid o bien Plovdiv-Londres Stansted-Barcelona-Valladolid, pero los números no cuadraban. Aquellos vuelos del amigo O'Leiry a 15 euros probablemente se fueron para no volver.

Reserve con la línea polaco-húngara WizzAir. Era mi primera vez. Mi hermana me reservó los vuelos desde España debido a cierto problemilla de liquidez que ya detallaré en posteriores entradas. Hasta el final tuve dudas de si me había reservado correctamente para poder facturar la maleta grande que necesito llevar y traer de vuelta, ya que pienso meter en ella lo que necesito para el verano. Cuando trataba de entender las reglas de equipaje de la aerolínea vi fugazmente este artículo del periódico global en castellano en el que ojalá hubiese reparado más
http://economia.elpais.com/economia/2012/10/24/actualidad/1351101072_452223.html


Llegué al aeropuerto sin problema, con mis casi dos horas de adelanto y fui a facturar todo ufano. Cuando dejo la maleta grande, la mujer que atendía en el check in me mira con cara de pocos amigos y me dice que le muestre el equipaje de mano. Se lo pongo en lugar visible desde donde esta sentada y me dice que es grande. Me quedo con cara de chiquito diciendo "¿Comorrr?" Tras de mí hay una especie de cestos de metal. Si logro encajar mi maleta en el más pequeño, no tengo que pagar. Lo intento y no cabe, claro. Estos cabrones no aceptan como equipaje de mano algo más grande que una mochila.

Me dice que debo ir a una ventanilla a pagar una tasa de 40 €. Me cago en mi calavera y eso que soy de un país (ex) rico. Para un búlgaro esa cifra es un morterada. Algo así como pagar 200 para un español. Estos puercos han superado a RyanAir en ratería aerea (gente con la que nunca tuve problemas...de ese tipo, porque el que se informa no los tiene). Pago intentando reflejar altivez en mi rostro." ¿Puedo pagar 80 levs?" digo a la mujer de la ventanilla, como si me sobrase el dinero.

Pequeños abusos y desventuras de los que vivimos fuera.