lunes, 22 de septiembre de 2014

Al hijito de Losantos le molesta que los exiliados voten a Podemos

David Jimenez Torres esta preocupado porque los españoles entre los que se mueve en Manchester van a votar mayoritariamente a Podemos. Para evitar que estas pobres gentes hagan mal uso de su voto ha optado por publicar una serie de 3 artículos en el diario de su Papá. Estoy seguro de que muchos exiliados tomaran muy en serio la opinión de este exiliado de lujo con masteres pagados en Cambridge y en Estados Unidos con el dinero que su padre gano a espuertas denunciando los terribles problemas que acechaban a España en la etapa 2004-2008: el matrimonio homosexual, el Estatut de Cataluña y la negociación con ETA. Peligros que, claro está, si se hubiesen conjurado, no nos encontraríamos en la situación de ruina actual, por supuesto.

Empieza el bueno de David tratando de darle la vuelta al lema de los indignados "Lo llaman democracia y no lo es" y de paso haciendo un homenaje involuntario a Evaristo de La Polla Records. Más tarde en el artículo se hace la picha un lío con la definición de democracia, demostrando de paso que de lógica poquito.

También nos dice que el no vió del todo mal el 15-M, vamos que no los hubiese mandado hostiar por la UIP o algo. Recuerdo que el hombre en el 2011 escribió que echaba de menos que en las plazas se pidiese la ilegalización de Batasuna, cuestión acuciante para los jóvenes que no encuentran empleo, como todo el mundo sabe. 

Aunque no me convence Podemo,s cosas como esta pieza, escrita por un absoluto privilegiado del sistema, me dan ganas de votar al de la Coleta. Jimenez tal vez debería plantearse por qué la gente se plantea votar por un partido recién nacido, incluso si su programa es parcialmente inviable. Aún así reconozcámosle que el tono es bastante moderado y conciliador.7

LIBERTAD DIGITAL

Hace algunos días me enteré de que se estaba montando un círculo de Podemos en Mánchester, la ciudad donde vivo y trabajo. Fue más o menos a la vez que se anunció que el círculo de Podemos en Londres se iba a presentar de la mano de Owen Jones y Ken Loach, en un evento que transcurrió bajo el nombre "Podemos como parte de la nueva construcción de la democracia en Europa". Lo que estos eventos señalan es la atracción que ejerce Podemos sobre una parte de la gran diáspora española que ha sido creada o reforzada por esta crisis interminable; y el activo cortejo que evidentemente realiza Podemos de este grupo numeroso y enérgico. Pero si Podemos interpela a la diáspora, supongo que el resto de los que estamos en ella también tenemos derecho de réplica.
Coincido con Podemos y sus aledaños en un asunto: la necesidad de una sociedad civil fuerte, activa y contestataria. Fue la razón por la que simpaticé con el 15-M en sus primeros días de acampada en la Puerta del Sol, y por la que me sigue pareciendo que aquella manifestación de descontento no fue del todo negativa para el país, independientemente de que sus derivaciones hayan resultado escasamente productivas (cuando no, como en el caso de los escraches, directamente muy negativas). Pero está bien que la política se debata, que la gente se decida a informarse de las razones últimas por las que se encuentra en determinada situación, y que esté dispuesta a salir a la calle para defender sus intereses y sus ideas. Quizá con una sociedad civil más activa la corrupción, por poner un ejemplo, no quedaría tan impune.
Claro que ni el 15-M ni Podemos ni la PAH inventaron todo esto. En los años de Zapatero, por buscar el precedente histórico más cercano, se vivieron enormes movilizaciones contra las decisiones de aquel gobierno, y en un ambiente de hostilidad mediática más o menos tan grande como el que dicen sufrir Pablo Iglesias, Monedero y Colau en sus entrevistas en La Sexta, El PaísEl Mundo, Cuatro, etc. Lo que pasa es que entonces no lo llamaban "toma de conciencia de las masas" o "manifestación de la voluntad del pueblo". Lo llamaban "crispación", y era malo y era algo que debía ser eliminado. Sí, vale, pelillos a la mar, pero que sean coherentes con su propio discurso. Si las movilizaciones contestatarias son la máxima expresión de la democracia, entre los años de Aznar y los de ZP llevamos dos décadas dándonos atracones democráticos. Esa balsa de aceite anestesiado, esa democracia de borregos que dicen que era España antes de un cierto 15 de mayo nunca existió.
Y es esta palabra, democracia, la que veo más problemática en relación con Podemos. Porque este partido, o movimiento, o lo que se quieran llamar (en ese esfuerzo algo pueril por rechazar la terminología de la política clásica), propone medidas fundamentalmente económicas: legislación laboral para disminuir el desempleo, regulación bancaria, política de vivienda, etc. Propuestas en las que no entro, porque no soy economista y hay mucha gente infinitamente más cualificada que yo para hablar de ese tema. Pero el problema es que Podemos y sus aledaños no se definen como movimientos que defiendan sencillamente una organización diferente de la economía. El problema es que se definen como defensores de la democracia.
Éste es el verdadero eje central de su discurso, el sustantivo que nunca anda muy lejos de cualquier frase de sus dirigentes o portavoces (véase de nuevo el nombre que pusieron a su evento en Londres). Todo en Podemos es democracia, o falta de ella: si te despiden de tu empresa cuando ésta obtiene beneficios, es cuestión de democracia; si el Gobierno rescata a los bancos con dinero público, es cuestión de democracia; si te desahucian de tu piso, es cuestión de democracia. Que una supuesta mayoría socioeconómica salga perdiendo y una minoría socioeconómica salga ganando (siempre según su relato) es, en fin, un problema de democracia. Si algún griego de la Antigüedad se hubiera molestado en patentar la palabra democracia, con la irrupción de Podemos y Cía. sus descendientes ya estarían nivelando las balanzas fiscales de aquel país.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

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EL ECONOMISTA

El INE ha publicado este martes la encuesta de costes laborales de España y uno de los datos que se desprenden del informe es el número de vacantes de empleo que existen en el país: 55.238 a cierre de julio.
La cifra sorprende por varias razones. En primer lugar hay que ponerla en perspectiva y situarla junto al número de parados: 5.622.900, según los últimos datos del INE. Eso significa que en España hay 102 desempleados por cada vacante de empleo.

 Aunque la cifra se ha reducido desde los 110 que había, por ejemplo, a finales de 2013, aún queda muy lejos de los 17,5 desempleados por vacante existentes antes del estallido de la crisis, en el verano de 2007, tal y como denunciaban no hace mucho Asempleo y Afi.

 Hace apenas una semana el Consejo de Ministros aprobó un plan cuyo principal objetivo es la creación de empleo estable, la mejora la empleabilidad de los parados y promoción de puestos de trabajo "de calidad". Con este objetivo dio luz verde a la Estrategia de Activación para el Empleo 2014-2016, el Plan Anual de Empleo 2014 y el nuevo modelo de Formación Profesional. Pero las cifras no casan.

 Así, según el INE, en el segundo trimestre de 2014 el número de vacantes se situaba en 55.238. De esta cifra, el 85,7% se hallaba en el sector servicios

 Si se pregunta a los empresarios por qué motivo no existen vacantes, un 92,9% de las unidades preguntadas contesta que no tiene vacantes que cubrir porque no necesitan trabajadores adicionales. Y tan sólo un 4,9% alude a los elevados costes de contratación. El resto aporta otros motivos.





lunes, 15 de septiembre de 2014

Mi primer trabajo en Bulgaria

El lunes pasado firmé mi primer contrato de trabajo en Bulgaria. Realmente estoy encontrando en este país muchas más oportunidades de las que pensaba. Sin prácticamente buscar, solo a través de amigos, he tenido dos entrevistas de trabajo y a la segunda ya estoy contratado.

El trabajo es un call center que pertenece a una filial de una empresa finlandesa. Como muchas otras compañías han decidido deslocalizar parte de su atención al cliente a Sofía, debido a los bajos impuestos y salarios de Bulgaria. Sin embargo y dado que deben atraer a nativos de países más ricos, o a búlgaros que debido a su alto dominio de idiomas no tendrían dificultades para emigrar; ofrecen salarios por encima de la media del país.

Así sí según wikipedia el salario medio en Bulgaria es de 333€, lo que significa que mucha gente gana menos, empezando por mis supervisoras en la biblioteca que ganan poco más de 200€, los empleados de los call center ganamos casi el doble del salario medio. 1200 lv en mi caso, lo que equivale a unos 600€. Para tener el cuadro completo hay que tener en cuenta que el salario medio en España es de 1615€, una paga que la mayoría no ha visto ni en sueños. Pero los precios en Bulgaria solo son la mitad que en España, con lo que con este sueldo tendré un poder adquisitivo ligeramente mayor que el de un mileurista en Madrid. En cualquier caso estoy satisfecho. Ya tengo alquilado un piso en el centro con una compañera de confianza por el que pagaremos cada uno el equivalente a 160€. Las cuentas salen.

Por lo demás las condiciones son buenas. Se trabajan cuarenta horas semanales con dos días de descanso y se entra a trabajar a las 10, 11,12 o incluso más tarde (mi novia trabaja de 2 a 23 horas), con lo que no hay que madrugar. Se tienen 20 días de vacaciones anuales, seguro médico y complementos de productividad.
No todo es perfecto claro, aunque dudo de que tenga más problemas de los que habitualmente se tienen en la típica empresa española.

Si alguien me lee, espero que agradezcáis que hay escrito esto a riesgo de provocar el temido efecto llamada ;)

viernes, 12 de septiembre de 2014

Hija de puta exporta las costumbres laborales españolas al Reino Unido

THE STUDENT NEWSPAPER

Edinburgh business advertises 5,460 hours of unpaid work

Casa Morada seeks six unpaid, full-time, six-month interns; insults applicant and university graduates in provocative emails

An Edinburgh-based interior design business has been heavily criticised this week after advertising six unpaid, six-month-long ‘work experience internships’ on the job posting website Gumtree.

Casa Morada, which is based on Causewayside in Newington, Edinburgh, posted six jobs to the website in late August.

The Student reported the job advertisements to Intern Aware – the United Kingdom national campaign for fair internships – who acknowledged their potential illegality.

Each job required approximately 35 hours work per week, and lasted for six months, meaning the business was essentially advertising 5460 hours of unpaid work.

If these jobs were paid at the national minimum wage of £6.31 for over 21-year-olds, the work would be worth more than £34,000.

The roles advertised included that of a CAD Technician, an Office Admin Assistant, and a Graphic Designer.

Eugene MacDonald, an Edinburgh-based artist, wrote to Casa Morada last week, and asked why the business expected people to work for nothing.

He received a reply from Eva Serrano, the founder of Casa Morada, which stated: “I fully expect you to proof [sic] to me that you can actually be an asset to my business before I invest seriously in you with a full time contract.”

Serrano added: “I deliberately place UNPAID intern positions precisely to sort out the mediocre (you) who will never apply, from the formidable. You will never go far with your present mindset. Rest assured of that. 150 CVs now in, from as far as London, and counting.”

In an interview with The Student, MacDonald said that although he was initially displeased at seeing Casa Morada’s adverts, he was hugely offended by the email response he received, which he called “eye wateringly rude.”

Under UK employment law, people who work set hours, do set tasks and contribute value to an organisation are ‘workers’ and are entitled to the minimum wage.

Several of the jobs posted by Casa Morada included set working hours, and all of them included set jobs, outlining tasks that the ‘work experience intern’ would be expected to fulfil.

Speaking to The Student, Jo Swinson MP, Parliamentary Under Secretary of State for Employment said: “Far too many young people have been exploited on long-term unpaid internships. Anyone who is a worker is entitled to be paid at least the minimum wage, including if they are an intern.”

Chris Hares, the Campaigner Manager at Intern Aware, echoed Swinson’s comments, saying: “What is being asked for here is simply unpaid work and it could possibly be illegal – where an intern is doing real work they’re entitled to at least the minimum wage.

“Smart employers know that unpaid internships aren’t just wrong and illegal, they’re also bad for business. Paying interns allows employers to attract the best people – and not simply the small minority who can afford to work without pay.”

In an email to The Student, Serrano defended her employment practices and rejected the suggestion that they were illegal and immoral. She said, “We don’t believe that working 35 hours per week does in any form disadvantage students from poorer backgrounds because we all have universal access to 168 hours in every week of the year.

“The question here is how badly do you want to get into the highly competitive creative industry. Some will be prepared to make the personal sacrifice of holding two jobs, one paid, one unpaid, during six months to obtain valuable and priceless experience, increasing their chances of future employability, while others simply won’t bother.”

Serrano added: “A university degree is meaningless nowadays. Any average person with moderate IQ out there can get one.

“A recent graduate on an internship is an “intern” i.e. someone with limited capacity to make a serious and immediate contribution from the start and [is] largely “clueless” as to the challenges of surviving in a competitive environment.”


En los buscadores británicos de empleo se ve el sueldo antes de pinchar en la oferta. Trabajar por la cara es algo extraterrestre a su mentalidad. Pero la cara dura del empresaurio (en este caso empresauria) hispanistaní no tiene límites.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Las putas ETTS preocupadas porque hay menos esclavos en la plantación

CINCO DÍAS

En el segundo trimestre de este año, la población activa --que son aquellas personas de 16 a 64 años en disposición de trabajar, tengan o no un empleo-- cayó un 1%, lo que supuso que durante ese periodo más de 232.000 personas dejaron de pertenecer a este colectivo ¿Cuál fue el motivo de esa repentina desaparición?

Los datos oficiales analizados por el último informe de la patronal de las grandes empresas de trabajo temporal, Asempleo, reflejan que prácticamente la totalidad de esta caída de la población activa se debe a la desaparición de jóvenes entre 25 y 35 años, que disminuyen un 5,2% en comparación con el segundo trimestre de 2013.

Es más, el adelgazamiento de este colectivo en disposición de trabajar no se produce, como podría pensarse en un principio, porque estas personas pasen a la inactividad por seguir formándose o por estar desanimados por no encontrar emple, ya que estos solo representan el 0,7% del ajuste. El motivo fundamental es el éxodo masivo de estos jóvenes al extranjero en busca de oportunidades laborales. Así, se registró una disminución de este segmento poblacional del 5,5% anual.

Ante esta situación, Asempleo advierte que si este proceso de fuga de jóvenes tiene continuidad en los próximos meses "esto podría llegar a suponer una descapitalización de la economía española, clave en el proceso de recuperación de la actividad productiva".

¿Qué tipo de jóvenes se están marchando? La última radiografia aportada por la EPA indica que el perfíl de aquellos que emigran se reparte a partes iguales entre hombres y mujeres. Son mayoría los extranjeros casados que vuelven a sus lugares de origen o se marcha a un tercer país. Aunque las ETT llaman la atención acerca de que "cada vez adquieren más protagonismo los solteros españoles que optan por probar suerte fuera".

Según este análisis, la decisión de estos jóvennes de marcharse a otros países esconde no solo situaciones de desempleo prolongadas sino también muchos casos en los que la persona tiene empleo pero ocupan un puesto de trabajo que requiere mucho menor nivel de formación que el que ellos tienen. Este fenómeno de la sobrecualificación laboral afecta al 57,4% de los trabajadores entre 25 y 35 años en la actualidad, el porcetaje más alto de todos los rangos de edad.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Some impressions of Sofia

Many places in the world brag about being a crossroad between cultures and civilizations. In the case of Sofia is absolutely true. In the centre, just on a few square kilometres, there are Bulgarian Orthodox cathedrals, A Russian Orthodox Church, a catholic one, a mosque and a synagogue. In less than a century, the country passed from Turkish domination to independence with some Russian influence, to be part of the communist block, and can you see traces of all of this in question of meters.
  
 My favourite building is the old headquarters of the Workers Party. It is a big white, impressive building in a neoclassical style (nominally socialist). I like to approach to the building walking from home and see the statue of Serdika in front of it. Until 1991 it had a red star on the top of the building, that people thought was made of rubies. Now there is a Bulgarian flag instead. The star is currently in the socialist art museum and is not so valuable. Is only made of red colour glass.

  Sofia is an open city, where you never feel trapped, like happens in many country capitals. It is not too big and is full of wide spaces. There is plenty of parks in the city and boulevards. And behind the buildings you can always see the mountains. One of my favourites views of Sofia is, during clear days, Vitosha Mountain seen from the boulevard of the same name, appearing behind NDK Palace of Culture.

 About the parks there are two that I specially like: Borisovna Gradina and Ivan Vazov Theater Park. Borisovna is really big, until the point you can get lost in it, and has some magic in it. The other is the perfect to sit and admire the fountain and the beautiful building of the Theatre and others surrounding. That’s way there is always people chilling and drinking beer I guess.

 One historical character that is omnipresent in Sofia is Vasil Levski, the great martyr of independence. There is a football stadium, and there is an avenue. There is a monument and there is a statue in a park. You can see his picture in many public buildings, in books in the libraries, even in graffities in the walls. You can even see his personal belongings in the History Museum. If glory exists if what Vasil Levski achieved.

 The public transport is very good. You have a well connected net with the combination of trams, trolleys and metro. Even if the trams and trolleys are in many cases very old they work pretty well. In most stops you have electronic boards announcing how minutes are left until the next bus or tram arrives. The transports are rarely crowded, even at the time everybody is going out of work. The subway is very modern, it has only about ten years and is still being extended to new quarters, one good point about being in the EU, I suppose.

  Life in Sofia is calmed, very calmed for a capital, not to confuse with boring. There is not much traffic, even if people from other parts of Bulgaria say is horrific. People walk slowly in the streets and there is not too much noise, so you never feel stressed because of the ambience. For now the city is not full of tourists, there are, but not the point they start to bother you. May be that change in years to come, I hope not.

 Of course not everything is perfect in the city. There is lot of streets where the pavement is awful and needs an urgent repairing. Many buildings are in need of being fixed, at least on the outside. There are also hundreds of beggars and mad people walking around, but no more than, for example, in Madrid, the capital of my country. It is clear for me that Sofia could be much beautiful than it is now, but my general impression is that is improving little by little.

sábado, 6 de septiembre de 2014

No te vengas p'Alemania Pepe

Eleconomista.es

Trabajadores españoles en Alemania, principalmente en los sectores de la salud y la hostelería, sufren las sombras del aparente paraíso laboral germano, un problema de subempleo no cuantificado que vigilan de cerca los sindicatos.
El pasado miércoles un grupo de enfermeros españoles se concentró ante el Ministerio de Sanidad alemán para denunciar las condiciones en las que trabajan en la empresa GIP, que presta cuidados sanitarios, y reclaman cobrar el mismo salario que sus compañeros alemanes.
Su lucha fue impulsada por el Grupo de Acción Sindical (GAS) organizado por activistas del 15M de Berlín y está apoyada por el sindicato Ver.di, la principal fuerza en Alemania.
"Hay más empresas que aplican esos contratos leoninos, pero el caso de GIP es especialmente dramático" al cobrar 9,5 euros la hora, en ocasiones un 40 % menos que sus colegas alemanes, declaró a Efe Kalle Kunkell, responsable del área de Sanidad en Ver.di en Berlín.
Decenas de enfermeros contratados en España comprobaron cuando llegaron a Alemania que las condiciones pactadas eran inferiores a las que les corresponderían por su categoría profesional, con jornadas y turnos de trabajo interminables, explicó durante la concentración ante el Ministerio Alba Díez, una de las manifestantes.
Uno de los principales problemas es el idioma: convalidar en Alemania el título de enfermería exige contar con un nivel B2 de alemán y, mientras no lo consiguen, son "explotados" trabajando como enfermeros y cobrando como auxiliares o ayudantes.
Si deciden rescindir antes del tiempo pactado su contrato, deben pagar una "multa" a la empresa, para sufragar los primeros meses en las que ésta les proporcionó alojamiento y clases de alemán.
Esa cláusula, apunta Kunkell, es legal mientras que no se aplique de manera abusiva, algo que se está investigando porque parece ocurrir en algunos de estos casos.
Para el grupo sindical creado en el 15M de Berlín, son "contratos mordaza", que pueden llegar a exigir el pago de más de 6.000 euros para poder ser rescindidos.
Según explica Miguel Sanz, uno de los miembros de GAS, la situación de los trabajadores españoles en Alemania es muy diversa y hay que distinguir, por ejemplo, entre los titulados superiores técnicos, normalmente ingenieros, con alto nivel de inglés y que no encuentran mayores problemas en el país, y quienes ocupan empleos en sectores menos cualificados.
Son en muchos casos licenciados, que, apunta, se ven superados por las dificultades de encontrar vivienda en Alemania y por los trámites burocráticos para convalidar sus estudios mientras intentan conseguir el título de alemán.
Pasa el tiempo, se acaban los ahorros y con la "desesperación" muchos acaban aceptando empleos por debajo de su cualificación o "mini-jobs", contratos con un salario máximo de 450 euros con los que pueden verse obligados a trabajar a jornada completa, apunta Sanz.
Según uno de los últimos informes de la Oficina Federal de Empleo alemana, correspondiente a junio, en el país trabajan 63.584 españoles.
De ellos, algo más de 56.000 cotizan a la Seguridad Social y 7.500 no lo hacen al contar sólo con un "mini-job".
Las estadísticas recogen además a 6.442 parados españoles; por otro lado, 12.546 españoles cobran ayudas sociales básicas, bien porque han agotado la prestación por desempleo o porque se complementa su bajo salario.
En la Embajada española en Berlín son conscientes de la situación.
Aunque consideran que son "problemas puntuales, no genéricos", reconocen que hay abusos y que algunas empresas alemanas pueden estar aprovechándose de lagunas legislativas.
Junto al caso de los enfermeros, también ha habido denuncias en el sector de la hostelería: jóvenes que llegaron a Alemania para realizar la formación profesional dual y que no cobran las horas extras que sus patrones les imponen porque, por definición, como aprendices no es legal que las hagan.


martes, 2 de septiembre de 2014

Sigue la emigración kamikaze a Noruega

Finn Juss-BLASTING NEWS
Hace aproximadamente una década, España era un país que acogía a cientos de miles de inmigrantes que venían en busca de una vida mejor. Alrededor de 2008, habían unos cinco millones de extranjeros sobre territorio español, pero con el estallido de la crisis más de la mitad de ellos volvieron a sus paísesde origen (en Sudamérica y África principalmente).
Hoy en día los roles se han invertido y la elevada tasa de paro, las escasas oportunidades que se dan los jóvenes y los empleos 'basura' obligan a miles de españoles a emigrar a varios países europeos donde, a priori, la oferta de trabajo es mucho mayor que aquí. Los destinos principales elegidos por los que emigran son Alemania, Inglaterra y Noruega y el perfil de los que se marchan va desde gente poco cualificada hasta jóvenes con dos o tres carreras y buen nivel de idiomas.
El año pasado consiguieron trabajar enNoruega 3000 españoles de manera oficial pero lo cierto es que llegaron muchos másatraídos por un alto nivel de vida y sueldos muy elevados. La mayoría de los que se fueron pensaban que encontrarían trabajo de manera rápida pero pronto se darían cuenta de que no iba a ser así.
Óscar es un ex-subdirector de hotel que viajó al país escandinavo sin contrato de trabajo y con la esperanza de encontrar allí un buen empleo. Tras cuatro meses sólo ha conseguido trabajar de camarero a tiempo parcial y hace cola cada semana en la puerta de la Iglesia para que lo ayuden con comida. Como él, muchos otros de nuestros compatriotas viven en condiciones infrahumanas. Como prueba de ello, las estadísticas de Noruega revelan que el 50 por ciento de los que piden ayuda en la casa de la caridad son españoles.
La noticia ha saltado a los medios de comunicación del país donde afirman que los españoles llegan con un nivel de idiomas pésimo y sin dinero suficiente para poder mantenerse durante un tiempo o, en el peor de los casos, volver a sus casas. Las historias que cuentan son dramáticas, como la de varias familias de cinco y seis personas viviendo en 15 metros cuadrados, españoles buscando en la basura e incluso la de un español que durmió una semana en la calle a -15ºC y fue ingresado con síntomas de hipotermia.
A día de hoy, muchos de los españoles que partieron rumbo a Noruega admiten que no tuvieron en cuenta muchos factores como la carestía de la vida, y su bajo nivel de inglés. Y es que en uno de los países más caros del mundo, donde algunos alquileres cuestan casi 3000 euros, no se puede ir con apenas 200 a esperar sobrevivir. Allí las personas tienen unapensión vitalicia simplemente por ser eso, personas. De ahí que el nivel de vida sea tan elevado y los noruegos miren incrédulos como nuestros compatriotas no tienen ni para comer. Las autoridades noruegas y también las españolas aconsejan planificar bien los viajes a países extranjeros en busca de una vida mejor y así evitar estas situaciones más propias de siglos pasados.