sábado, 29 de marzo de 2014

225 euros

Eso es lo que cobran aproximadamente mis supervisoras como trabajadoras en una Biblioteca Pública. 450 levs, la moneda local (1 euro=1,95 levs)


Yo, como voluntario europeo percibo 215 euros mensuales y además tengo pagado el piso que comparto, calefacción, electricidad, WIFI, transporte público y a veces transporte para visitar otras ciudades del país.


¿Puede ser sostenible la Unión Europea cuando las desigualdades entre los países son tan grandes? El otro día le comentaba a un compañero si las diferencias de sueldos y costes serán tan grandes entre diferentes estados de los EEUU. Él opinaba que sí, yo personalmente lo desconozco.


En los últimos años Sofía se ha llenado de Call Centers, porque debe salir más rentable o más fácil instalarlos aquí que fuera de la UE. Conozco a un portugués y una polaca que fueron voluntarios y ahora trabajan en ellos. Se cobran unos 1000 levs, que es un sueldo que muchos búlgaros desearían, pero aún así insuficiente para vivir con total independencia en la ciudad más cara del país.


El salario mínimo en Bulgaria es de 178,34 euros, en Rumanía es de 190,48 euros. ¿No produce esto un centrífugado constante de puestos de trabajo hacia la periferia europea? Eso sí, mejor hacia la periferia europea que hacia Bangladesh.


En mi ciudad, Valladolid, hace poco cuando Renault negociaba la permanencia de las factorías de FASA en la ciudad el presidente de la multinacional en España hizo referencia a los salarios de ciento y pico euros que cobra el personal de Dacia en Rumanía. Al final la Junta de Castilla y León soltó diez millones de euros en ayudas directas y otras ayudas indirectas a la marca del rombo (como untuosamente la llaman los periodistas de mi región)


Como voluntario estoy recibiendo algo muy valioso de la Unión Europea y valoro mucho el hecho de poder desplazarme como ciudadano por gran parte del continente. Espero no estar pagando un precio demasiado algo por estas ventajas.

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