martes, 10 de junio de 2014

Las cuatro entrevistas de Helena

Hoy mi amiga Helena ha tenido su primer día formándose para su nuevo puesto de trabajo en atención al cliente en un call center en Sofía. Fue ayer mismo cuando la dijeron que el puesto era suyo.

Helena tiene 30 años y es trabajadora social. Vive en Xátiva, cerca de Valencia. Ante las nulas perspectivas de empleo, fuera de lo suyo, fuera de cualquier otra cosa, decidió venirse como voluntaria a Bulgaria en el programa de EVS. Más o menos como yo. En su caso su experiencia fue peor que la mía. La organización de acogido situada en un pueblo llamado Stara Gorna demostró ser poco seria. Alojándola a ella y a su compañera en un hotel y proporcionándoles comida de baja calidad, muchas veces aceitosa. Tras conocer sus derechos en el arrival training que tuvimos todos los voluntarios en Hyssaria, acabó rompiendo con la organización y regresando a España

Pero una vez de vuelta en la patria se encontró con que la situación no había mejorado en absoluto, y tuvo que buscar otra salida. Como muchos de nosotros Helena había oído que muchas empresas han instalado sus servicios de atención al cliente en Bulgaria, aprovechando que es un país con bajos salarios, pero dentro
de la Unión Europea. El truco está en pagar un salario que dobla el sueldo medio de los búlgaros, para conseguir que la gente se quede a trabajar en un país en el que el resto de la población lo tiene complicado. No es más que unos 600 euros al cambio, pero aquí en Sofía dan para vivir decentemente.

Así, durante los dos meses que permaneció en casa de su madre, Helena empezó a buscar trabajo en el país que acababa de abandonar. Y rastreando por internet logró lo que ahora en España parece un milagro: ser llamada por las empresas. No por una, por varias. Esta semana cuando finalmente ha venido, alojándose conmigo y mis compañeros, tenía programadas hasta cuatro entrevistas. De las cuales solo ha tenido que hacer una, ya que ha sido contratada a la primera, algo esperanzador, sobre todo teniendo en cuenta que su dominio del inglés es algo más que cuestionable (sus traducciones directas del inglés son motivo de chanza entre nosotros).

Cuando termine mi periodo de voluntario muy probablemente tendré que ejercer ese empleo. Seguiremos informando de lo que nos cuenta Helena sobre su nuevo trabajo.

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